Técnicas

> Esmaltes al fuego

Se denomina esmalte al fuego sobre metal la técnica consistente en aplicar sobre un metal una pasta vítrea (semejante al vidrio o cristal) molida al grado de arena fina, llamada esmalte y después someter el conjunto a la acción del fuego en un horno especial a una temperatura de entre 700 y 900 grados centígrados. Esta técnica tiene aplicaciones industriales y artísticas.

En su aplicación artística, el esmalte al fuego es un arte milenario que hunde sus raices en la historia de la humanidad.

Desde los inicios de las civilizaciones más antiguas se ha unido la belleza, la suntuosidad y riqueza de los metales, con el esplendor de los colores vitrificados para la confección de los más bellos objetos que hoy se conservan en los tesoros de las catedrales, iglesias, palacios y museos de todo el mundo.

Los más antiguos vestigios de la esmaltería se encuentran en el s. XIII aC en Chipre. Grecia, Roma, los celtas, China, Egipto también lo incorporaron a su orfebreria. Sin embargo, fue el Imperio Bizantino el que llevó el esmalte a su máximo esplendor, alcanzando altísimos niveles técnicos y artísticos.

Todas estas influencias propiciaron la creación a partir del s. X los primeros talleres importantes en Europa. Es partir de esta época cuando podemos hablar del desarrollo del arte del esmalte propiamente dicho.

 

Esmalte en icono bizantino Esmalte en China Cloisonné francés Esmalte moderno